El perro, de nombre Chibum, no duró mucho tiempo con la niña Carmina, la Loca de los Perros, porque tuvo que regalárselo a un empleado de su abuelo. Sólo con el acuerdo de que cuidara de él. Así fue. Chibum murió ocho años después por causas naturales.Para seguir con el rescate de perros, la única condición que su madre le impuso fue que mientras viviera bajo su techo sólo metería un can a la vez. Semana tras semana había uno nuevo arrebatado de las manos de la incertidumbre con la que viven en la urbe.
Pasaron uno, dos, tres y más años hasta que la Loca de los Perros encontró un protocolo para salvaguardar la salud de los caninos. Paso uno: llevarlo al veterinario. Paso dos: un baño medicado que mate toda pulga y garrapata. Paso tres: corte de pelo para eliminar rastas. Paso cuatro: llevarlo a una pensión o casa puente. Paso cinco: publicitar su adopción. La Loca de los Perros junto a otros “locos” crearon una asociación civil llamada Animal Fest que tiene como objetivo “promover la adopción y esterilización animal”, organiza conciertos, congrega a miles en las calles para paseos multitudinarios y en Facebook suman más de 10 mil seguidores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario